Mirada Azul
Una mirada que todavía vive en quien recuerda
Cada viernes, dos jóvenes se buscaban entre la música, las luces rojas y el humo. Bastaban el movimiento de un cabello, una mirada sostenida y el valor de acercarse. Mirada Azul vuelve a aquel tiempo sin convertirlo en una promesa de regreso.
La relación no permaneció, pero sí lo que dejó en quien recuerda: una manera de sentir aprendida junto a otra persona. La canción acepta la distancia y lanza una frase hacia un presente desconocido: si alguna vez la escucha, sabrá de dónde nace.