No One Wins Here
El hervidor se apaga a las ocho. Hay dos tazas junto al fregadero y una silla preparada. La casa todavía conserva el lugar de quien falta.

Letra original y traducción
Lee el original en inglés, la traducción al español o ambos textos por estrofas.
Notas sobre la traducción
Se conserva el gesto del hervidor que se apaga y la diferencia entre las dos tazas iniciales y la taza del final.
La última imagen de la casa se traduce como el reconocimiento del vacío que alguien ha dejado.
La traducción acompaña la lectura del original. Conserva sus estrofas y no está adaptada para cantarse.
Lo que una casa sabe de la pérdida
Lectura editorial
El abrigo, las llaves y la silla siguen donde estaban. La ausencia se reconoce en una habitación que continúa dispuesta para la vida anterior. Cada objeto conserva una costumbre a la que ahora le falta alguien.
Fuera de la casa se cuentan resultados. Dentro transcurren los días. El título lleva la palabra «ganar» hasta ese cuarto y la deja ante un teléfono que no suena, una cama con espacio y un nombre que cuesta pronunciar. La distancia entre ambos lenguajes sostiene la canción.
Al otro lado de la ciudad, una cena lleva demasiado tiempo caliente. Alguien se despierta con cada ruido. Son otras puertas, otras oraciones; la pérdida tiene allí sus propias costumbres.
El hervidor vuelve a apagarse al final. Esta vez hay una taza. La vida continúa en un gesto aprendido de nuevo, mientras la segunda taza sigue presente en la memoria de quien prepara la primera.
Las vidas que quedan después
La idea de una victoria puede mantenerse lejos de una casa. Allí, en cambio, las consecuencias tienen horarios, objetos y personas que tendrán que seguir viviendo con ellas. La canción desplaza la atención hacia ese tiempo posterior, cuando el relato público ha terminado y la pérdida permanece.
Reconocerla en más de una casa no convierte las responsabilidades en equivalentes. Hace más difícil hablar de un resultado sin mirar a quienes han pagado su coste.
¿Qué victoria puede explicarse ante esa silla vacía?
Al terminar
El sonido del hervidor vuelve. La costumbre tiene que aprender a continuar con una sola taza.