When I Saw Your Face
Creía que sabría reconocer el peligro en su ropa o en su forma de estar. Cuando la persona se gira, ve unos ojos cansados y unas manos que tiemblan como las suyas.

Letra original y traducción
Lee el original en inglés, la traducción al español o ambos textos por estrofas.
Notas sobre la traducción
«Dejé de ver un enemigo» habla de un cambio en la forma de mirar. La historia y el dolor permanecen.
Las referencias a la ropa y la sangre pertenecen al prejuicio inicial del narrador.
La traducción acompaña la lectura del original. Conserva sus estrofas y no está adaptada para cantarse.
Lo que las advertencias no habían contado
Lectura editorial
Antes de acercarse, el narrador cree saber qué encontrará. Durante años ha construido una figura con las advertencias que recibió: alguien distinto, peligroso, reconocible desde lejos. La certeza ha crecido sin necesidad de un encuentro.
Cuando la persona se gira, aquella explicación deja de servirle. Hay cansancio en sus ojos y un temblor en las manos que reconoce en las propias. Ninguno levanta la voz. Durante un momento, los dos permanecen allí, sin que el relato aprendido consiga ocupar el lugar del rostro.
La letra vuelve al final sobre la historia y el dolor. Continúan presentes. El cambio sucede en quien mira: ya no puede devolver con la misma facilidad a esa persona al grupo anónimo de «ellos». Ha visto algo que sus advertencias no supieron contarle.
El encuentro conserva el desconcierto. Todavía no saben qué hacer con él. La canción termina en esa mirada que ha perdido una certeza antes de encontrar una respuesta.
La dificultad de revisar una certeza
Mientras alguien permanece lejos, es fácil creer que ya lo conocemos. De cerca aparecen detalles que aquella explicación no contemplaba. El narrador tiene que decidir qué merece más crédito: lo que ve o lo que esperaba encontrar.
En esta canción, el miedo compartido abre esa grieta. Reconocerlo no basta para establecer confianza. Sí cambia la honestidad con que el narrador podrá seguir hablando de quien ha visto.
¿Qué ocurre cuando un rostro contradice todo lo aprendido?
Al terminar
Ambos siguen quietos. Las manos tiemblan y la vieja explicación ya no alcanza para nombrar a quien está enfrente.