Your Mother Waits Too
Deja el teléfono junto al plato y dice que está bien. Después escucha por si se abre la entrada. El narrador conoce ese gesto; lo reconoce también en otra ventana.

Letra original y traducción
Lee el original en inglés, la traducción al español o ambos textos por estrofas.
Notas sobre la traducción
Cada madre espera en su propia casa; la traducción evita que parezca que vigilan una sola puerta.
Se conserva también el miedo del narrador: oír unos pasos podría aliviarlo a él.
La traducción acompaña la lectura del original. Conserva sus estrofas y no está adaptada para cantarse.
La luz de la otra casa
Lectura editorial
La madre prolonga cada noche la luz del pasillo. Tiene el teléfono cerca y escucha una entrada que todavía no se abre. Dice que está bien. Su hijo conoce la espera que continúa después de esa frase y comparte el miedo que ella intenta contener.
Había creído que ese temor les pertenecía. Entonces ve a la otra madre junto a una cortina: una taza fría, un rostro sin sueño, las manos recogidas en el jersey. Son gestos que reconoce de su propia casa. La distancia entre los bandos encuentra ahí una semejanza que no esperaba.
Las preguntas del puente vuelven sobre lo aprendido. ¿Qué les dijeron a esas madres del otro hijo? ¿Les contaron que también tenía miedo, que llamaba a casa? Detrás de cada advertencia había una persona a la que alguien seguía esperando.
Al final permanecen dos luces encendidas. El estribillo no trae el regreso de nadie. A partir de ahora, cuando el narrador piense en la otra persona, tendrá que pensar también en quien desea que vuelva.
A quién alcanza el miedo
La vida de una persona se extiende hacia quienes esperan noticias de ella. La canción mira ese vínculo a través de dos madres, cada una en su casa, cada una pendiente de una llegada.
El reconocimiento conserva la singularidad de ambas. Se produce en el instante en que el narrador identifica en una ventana ajena algo que conoce de la suya: el cuidado sometido a una espera que no puede controlar.
¿A quién alcanza el miedo cuando alguien tarda en volver?
Al terminar
Las dos luces siguen encendidas. Ninguna espera ha terminado dentro de la canción.