Before We Had Sides
Conocían la ventana del otro y el camino hasta su puerta. La primera canción recuerda esa cercanía, anterior a las palabras con las que aprendieron a separarse.

Letra original y traducción
Lee el original en inglés, la traducción al español o ambos textos por estrofas.
Notas sobre la traducción
Se usa «bandos» para hablar de la división que aprenden los personajes.
«No hablábamos de lo tuyo ni de lo mío» recoge la idea de un lugar que ambos sentían suyo.
La traducción acompaña la lectura del original. Conserva sus estrofas y no está adaptada para cantarse.
Antes de aprender el miedo
Lectura editorial
La amistad aparece en lo que ninguno necesitaba explicar: el saludo de un padre, las campanas del mediodía, el regreso por la misma calle. Conocer a alguien consistía también en conocer esos detalles. La letra conserva la memoria de una relación en la que todavía no hacía falta justificar de qué lado estaba cada uno.
Después cambian los nombres de las cosas. La calle y la escuela empiezan a significar pertenencia. Uno deja de entrar por la puerta; el otro deja de preguntar por qué. Quien recuerda reconoce su propia retirada en ese silencio. La separación ha encontrado una forma de continuar sin que nadie tenga que ordenarla a diario.
La lluvia de verano devuelve a los dos niños al final de la canción. Ese recuerdo tiene la fuerza de algo vivido antes del miedo. De ahí nace la pregunta por desaprender: si hubo un tiempo en que bastaba con conocer el rostro y el nombre del otro, ¿cuándo dejó de bastar?
Los vínculos que preceden al bando
Una amistad puede empezar a parecer ingenua cuando el grupo impone otra versión del pasado. La canción recupera lo que compartieron: aquella persona existía antes de las palabras con las que aprendieron a juzgarla.
Recordar ese vínculo no decide cómo deben relacionarse ahora. Sí deja a la vista lo que tuvieron que aprender a ignorar para separarse.
¿En qué momento un nombre conocido empezó a sonar ajeno?
Al terminar
La canción termina con los dos niños que volvían a casa. Durante un instante, la calle vuelve a pertenecer a aquel recuerdo.